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JIL SANDER, ENTRE MINIMALISMO E INNOVACIÓN

Jil Sander, icono de la moda europea, encarna la elegancia clásica y el lujo refinado. Fundada en 1968 por la diseñadora homónima, Jil Sander, dejó su impronta en la industria de la moda con una estética minimalista y funcional que resultó revolucionaria. El ADN de la marca se basa en la dualidad de ideas masculinas nítidas fusionadas con la ligereza y la emoción femeninas.

Desde el principio, el objetivo fue claro: vestir a mujeres independientes de todo el mundo con diseños que van desde trajes y americanas hasta fragancias, gafas y accesorios, ofreciendo una panoplia completa para la mujer activa.

La diseñadora alemana ha abogado siempre por la sencillez y la comodidad, por lo que sus creaciones redefinieron el guardarropa de la mujer moderna y emancipada, combinando hábilmente elementos masculinos con toques femeninos. Sin duda, la diseñadora se adelantó a su tiempo, lo que explica su tardío éxito mundial en las décadas de 1980 y 1990.

Jil Sander cambió dos veces de propietario, hasta que fue adquirida por el grupo japonés Onward Holdings en 2008 y a pesar de las salidas temporales del diseñador, Jil Sander, la marca, sigue evolucionando bajo la dirección de Lucie y Luke Meier, los nuevos directores creativos. Con ellos, las colecciones representan un audaz giro que se aleja del tradicional traje de dos piezas para adoptar siluetas diversas. Los diseñadores exploran una nueva libertad para experimentar, rompiendo con el pasado pero conservando la esencia minimalista de la marca.

La marca, antaño sinónimo de minimalismo, se abre a una gama más amplia de estilos y formas, marcando una nueva era de creatividad e innovación para Jil Sander. Con una rica historia y una visión en constante evolución, la marca sigue dando forma al futuro de la moda, combinando la elegancia atemporal con la innovación contemporánea.

jilsander.com

Thomas Durin

Francia – Paris