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ALEXANDRE SOUÊTRE, fotografía gráfica

Siluetas en perspectiva baja, restos de glaciares a la deriva, “retratos” de rocas o icebergs, paseantes solitarios en una inmensidad desierta, juegos de sombras rectilíneos… Alexandre Souêtre tiene un perfecto sentido de la puesta en escena y de la pureza y también un sentido de la extrañeza y la melancolía.

Basta citar, por ejemplo, este extraño retrato de una mujer con la espalda desnuda que lleva un pasamontañas de lana, u otra mujer en ropa interior al pie de una montaña, reflejando el sol en la pantalla de su teléfono… También es extraño, por no decir loco, el grupo de hombres que pasean por la acera con trajes negros y la cara cubierta con bolsas de plástico… 

 

Nacido en París y afincado en Estados Unidos, el fotógrafo, que también es diseñador gráfico y director de arte, confiesa sentirse atraído por “la quietud, la calma, los no-eventos, la intimidad […] lo que siempre es ligeramente fuera de lo común y extraño”.

Blanco y negro o una paleta predominantemente monocroma de colores apagados (excepto en su última serie, tomada en Islandia, Groenlandia), secciones arquitectónicas minimalistas, trozos de naturaleza (primeros planos de rocas o suelos ferrosos o volcánicos), cuerpos desnudos o monumentalizados mediante tomas de ángulo bajo o a contraluz… Su estilo es muy limpio y meticuloso, incluso pulido, y sin embargo muy gráfico, sacando el máximo partido a los materiales: tierra, rocas, tela, pelo… “Nuestro entorno, ya sea natural o urbano, ofrece una riqueza de texturas y materiales que son excepcionales cuando se observan y captan desde un cierto ángulo”, afirma el fotógrafo, que explica así su búsqueda de la imagen rara: “Trabajo tanto con rollos de película como con fotografía digital […] Suelo elegir la película por razones que a menudo son obvias: el resultado es intemporal, los colores son insustituibles y las imágenes que surgen son sublimes, sobre todo para los retratos, pero el digital también aporta […] una especie de perfección a las imágenes y texturas que a menudo es patrimonio de las imágenes generadas por ordenador. Esta representación perfecta, casi robótica, va muy bien con los escenarios y texturas naturales, como la roca, el agua o la tierra”.

“Fotografiar como un diseñador gráfico”

Atraído tanto por el paisaje como por el retrato, por “lo pequeño, lo cercano, lo íntimo” y lo excesivo, nos habla de su doble práctica del blanco y negro y el color: “Aunque me atrae más el blanco y negro, mi primer amor fotográfico, también me gusta jugar mucho con el color, y a menudo de forma casi más gráfica: un tema en color a veces dibuja una paleta, y los tonos se convierten en suaves gradaciones que atrapan la mirada de forma única. El blanco y negro me permite concentrarme en la composición y el juego de sombras en un sentido puro, casi gráfico. Me gusta intentar fotografiar como un diseñador gráfico, y viceversa”.

CREDITS PHOTOS : Alexandre Souêtre

STÉPHANIE DULOUT

souetre.com