Paul Andreu (1938-2018), arquitecto del aeropuerto de Roissy-Charles-de-Gaulle (1967-1974), cuyas líneas limpias y decididamente innovadoras diseñó, es una de las figuras clave de la arquitectura de la segunda mitad del siglo XX.e siglo.


"Siempre que concibo un proyecto, no creo una caja para organizar el movimiento en su interior, sino que diseño las paredes en función del movimiento que la gente realizará en su interior". afirmó este campeón de la línea curva.
Además de las carcasas de hormigón y las fascinantes espirales de las terminales de los aeropuertos en los que se especializará, desde Yakarta hasta Dubai, pasando por Shanghai, el gran techo de cristal curvado de la Ópera de Pekín –una gigantesca cúpula elipsoidal de titanio y vidrio colocada sobre el agua en 2008– o la esfera de cristal que parece flotar en el océano que constituye el fantástico museo marítimo de Osaka, por nombrar sólo dos de sus obras maestras, dan testimonio de esta propensión a la pureza y a las formas onduladas.


Unida a una gran economía de materiales, esta búsqueda de la línea pura dibujada por la geometría perfecta del círculo hace de Paul Andreu el digno heredero de los grandes arquitectos de la Antigüedad y del Renacimiento, pero también de otro maestro de la curva y la elasticidad al que decía pertenecer: el gran arquitecto y diseñador finlandés Alvar Aalto.

Una línea suave y fluida que invita a descubrir "perspectivas siempre cambiantes" en la retrospectiva que la Cité de l'architecture et du patrimoine de París dedica al arquitecto que también fue pintor y escritor.
"Paul Andreu. La arquitectura es un arte"
Ciudad de la Arquitectura y del Patrimonio
1, plaza del Trocadéro, París 16e
Hasta el 2 de junio de 2024
Francia - Paris





