Durante doce años, el estudio mexicano Cherem Arquitectos se ha distinguido por su respeto por los materiales sostenibles y la gestión de la luz natural en su proceso de construcción. El enfoque de sus fundadores, Abraham Cherem y José Antonio Aguilar, se centra en la síntesis y abstracción de ideas para diseñar líneas y formas adaptadas a cada uno de sus proyectos.
Casa Candelaria, ubicada en San Miguel de Allende, en la sierra del centro de México, encarna esta visión. La residencia de 1115 metros cuadrados está diseñada con doce volúmenes de techo plano, construidos con tapial, un material natural vivo y transpirable. Tres patios principales forman una hacienda mexicana contemporánea, separando los edificios, que están salpicados de exuberantes jardines. Los arquitectos crean un marcado contraste entre la imponencia de los bloques y la luz natural que inunda los espacios a través del techo. Tres patios se dividen en áreas públicas, semiprivadas y privadas. El primero cuenta con piscina y jacuzzi, rodeado por la cocina, el comedor, la sala de estar y una zona de estar. El segundo es más central, enmarcado por cuatro bloques que albergan las recámaras. El tercero adorna la suite principal y la sala de estar. En cuanto a la elección de materiales, el dúo se inclinó por el concreto (estructura exterior), la madera (pisos), el hierro forjado (ventanas y balaustradas) y la piedra (pisos exteriores y pasillos). Casa Candelaria tiene la apariencia de una fortificación moderna y minimalista que se mimetiza con la vegetación mexicana.

©Enrique Macías

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Nathalie Dassa
créditos fotográficos
© Enrique Macías
América Central – México





