Badie Architects marca la diferencia con esta casa en Giza, Egipto, que parece una escultura gigante sin líneas paralelas.

Mohamed Badie, fundador de Badie Architects, con sede en El Cairo, ignora las convenciones establecidas en favor de una conexión directa con el mundo natural. Atemporal, orgánico, complejo… Estas son las palabras clave de este diseño en Giza, desprovisto de líneas paralelas. «No se trata de imitar la naturaleza; tenemos que transmitir su mensaje», explica. Su estudio, que busca «redefinir las experiencias espaciales y, por ende, el comportamiento humano, rompiendo con los paradigmas convencionales», ha creado así un sutil diálogo entre la vivienda humana y el mundo natural mediante un lenguaje visual audaz.
«Esto puede parecer un notorio abandono del orden», señala, «pero en realidad se trata de someterse al flujo aleatorio de la naturaleza, de dejar de lado las restricciones artificiales y unirse a su grácil danza de formas en un movimiento que se sitúa en algún punto entre el realismo y el idealismo».
Armonía y equilibrio

En respuesta a la petición del cliente de "una casa original que se aleje del típico diseño cúbico", esta estructura adquiere la apariencia de una bodega lujosa, utilizando líneas irregulares y onduladas, con grandes ventanales.
El equipo de diseño utilizó los avances en informática y tecnologías innovadoras para digitalizar esta compleja idea, prescindiendo de líneas paralelas para formar una serie de huecos y sólidos. «Esto permitió construir una amplia gama de formas naturales con gran facilidad».
Este proyecto considera las dimensiones físicas, psicológicas y sociales, preserva los elementos del entorno y se centra en el bienestar mental y emocional que proporciona el espacio. Si bien el hormigón se utiliza como material de acabado exterior, el diseño de la casa se basa en su estructura reticular, complementada con fibra de vidrio, que aporta una visión atemporal de la naturaleza en todas sus formas.
Giza – EEgipto
https://www.badiearchitects.com/
Nathalie Dassa




