Disponible desde octubre, esta nueva marca ofrece un aceite facial cuyas virtudes deleitarán a todos los apasionados del cuidado de la piel. ¿Su lema? Un aceite rico en adaptógenos, derivados especialmente de hongos, que, como por arte de magia, se adaptan a los desequilibrios de la epidermis de cada persona para fortalecer nuestra piel contra el estrés diario. Cáñamo, bakuchiol, tremella, reishi, da zao, rosa mosqueta y vitamina E: esta mezcla se absorbe rápidamente y aporta luminosidad, equilibrio y elasticidad a la piel. Este aceite se acompaña de gua-shroom, un primo elegante del muérdago sha, en ojo de tigre o jaspe dálmata para promover el drenaje linfático, para una piel más suave y tonificada. Además de sus tentadoras promesas, los productos de Herbar tienen un empaque llamativo y muy atractivo.


Lisa Agostini





